Sexualidad y embarazo. Derrumbando los tabús.

Hablar de sexualidad humana es hacer referencia a  la esencia misma del ser humano como dijo Maurice Merleau Ponty, 1975. Sin embargo, a lo largo de la historia de la humanidad   ha estado impregnada de tabúes, prohibiciones, oscurecida por la ignorancia o fundamentalismo, reprimiendo la libre expresión y ejercicio de la misma. En el embarazo, etapa crucial en la vida de una pareja, no escapa de los tabúes en este sentido. Esta etapa como ya se ha estudiado y hecho mención en tantas investigaciones se producen cambios físicos y psicológicos en la mujer que modifican su ser biopsicosexual, que  impactan  la sexualidad provocando en algunos casos  aumento o disminución de la libido en la madre gestante.

Sabemos que el cuerpo de la mujer en estado de gestación sufre una gran transformación, de la cual la sexualidad no escapa pues también cambia, muchos autores coinciden  en que el primer trimestre se asocia con una disminución de la libido a causa de los malestares físicos propios de la etapa, y  estos cambios del cuerpo pueden hacer dolorosa la estimulación,  mientras que el segundo trimestre es de mayor estabilidad y la sexualidad en las parejas suele incrementarse y experimentar orgasmos como nunca antes, ya cerca del tercer trimestre reportan que suele disminuir nuevamente debido al aumento de la fatigabilidad, el tamaño del vientre, y en algunos casos debido a la apariencia física.

Partiendo de lo anterior, se reitera  que el embarazo es una etapa de cambios fisiológicos importantes  que impacta la sexualidad, sin lugar a dudas.  Sin embargo hay otros  aspectos de orden psicológico  relacionados con las creencias irracionales, tabúes y/o  prejuicios que forman nuestros introyectos que limitan y reprimen el ejercicio de la sexualidad en esta etapa.  Sobre esos aspectos se hará énfasis para comenzar hacer conciencia y desmitificar los elementos que impidan el goce de la sexualidad durante la gestación. 

Los tabús, prejuicios y creencias irracionales son múltiples  tanto como personas o sociedades existen. Sin embargo, se profundizará en algunas que son muy frecuentes en nuestra cultura y las cuales se suelen escuchar de las abuelas, tías y demás personas del círculo cercano. La primera de ellas suele ser “tener sexo puede hacerle daño al bebe” “las mujeres no deben tener deseos sexuales en el embarazo” “las mujeres durante la gestación solo piensan y sienten por él bebe” “mientras se está embarazada se debe ser pura para no perturbar al bebe”. Quizás algunas sean más familiares que otras, pero definitivamente si alguna está  en el reservorio de creencias es importante prestar atención para comenzar a desechar esas ideas pues, su existencia perturba la vida sexual de la mujer y afecta considerablemente a la pareja.

No hay pruebas o estudios científicos que avalen que el sexo durante el embarazo haga daño al feto, solo en situaciones de riesgo de aborto o sangrado vaginal, incluso algunos médicos prohíben el sexo coital, mas no prohíben el ejercicio de la sexualidad. Sin embargo,  estas creencias irracionales ponen a la mujer en una actitud de beata en la cual tiene que anular una parte esencial de su ser por el hecho de estar embarazada reprimiendo sus deseos e impulsos sexuales, lo cual genera culpa cuando son experimentados y vivenciados por ser necesidades o deseos perversos que dañan al feto.

Es importante resaltar que en los caso de contraindicación para el sexo coital, ello no prohíbe el ejercicio de  la sexualidad, a través de caricias, besos, masajes, el uso de la fantasía,  masturbación, pues es sano para la psique de la madre gestante, ya que  experimenta  felicidad que repercute en el embarazo, y el feto percibe esas sensaciones y emociones de bienestar, si la madre está feliz y se siente amada, el feto  estará tranquilo. Adicional a esto, el poder disfrutar de una sana sexualidad en el embarazo acerca más  a la pareja y afianza el vínculo que en algunos casos suele debilitarse por el distanciamiento emocional y físico  de la pareja o la sensación de desplazamiento que algunos hombres experimentan durante la gestación y el puerperio.

La invitación es para todas aquellas mujeres que se encuentren en gestación y tengan un embarazo de bajo riesgo y sin complicaciones,  que vivan, experimenten y disfruten de su sexualidad sin prejuicios , ni tabúes amar y ser amadas acariciar y ser acariciadas repercute en el bienestar para sí mismas, para el feto y la pareja. Es importante tomar precauciones en cuanto a la higiene y el uso de preservativos para evitar infecciones o enfermedades de transmisión sexual  que en el embarazo si pueden generar consecuencias para el futuro bebé.

 

Patricia Carvallo

@cc2_84

 



Los Comentarios están cerrados.